Saludos, una semana más, a todo el gremio de los meteoloc@s; en una época bastante dura para los que somos amantes de la meteorología en su máxima plenitud y expresión. Parece ser que la estabilidad ha sido, es y será durante los próximos días, la palabra predominante en la meteorología de la Península Ibérica, por lo que que mejor que utilizar mi blog, para intentar levantar un poco el ánimo a todos aquellos a los que el peso de la dorsal los sume en un estado de letargo y sosiego demasiado notable para la época del año en la que estamos...
Como sabéis gracias a los medios de comunicación, y sino os lo digo yo ahora; hace unos días han caído los récords de temperaturas máximas absolutas para un mes de Octubre, desde que se tienen datos; en las capitales de provincia de Galicia, Principado de Asturias y Cantabria. Y yo, que como residente del Principado, estuve metido de lleno en el seguimiento de las mismas desde mi domicilio; se me ocurrió una idea que siempre que se producen efemérides de este tipo, bien sean temperaturas, precipitaciones, o cualquier tipo de variable meteorológica; se me introduce en la mente casi de manera instantánea:
¿Porqué no analizar las situaciones sinópticas de las antiguas efemérides y comparar similitudes con lo sucedido en la actualidad, para así, una vez conocido el patrón seguido con posterioridad por la atmósfera de aquella época en la siguiente estación, poder establecer vínculos con lo que podría ocurrir en un futuro no muy lejano en el próximo invierno del 2011-2012?Traducido al lenguaje coloquial, porque a veces la cabeza de un físico puede resultar un sistema caótico por si solo: Tomando los mapas de los meses de Octubre de los años pasados en los que se asentaba el récord hasta estos días, y comparando con lo sucedido a principios de este mes, buscar aquella situación que más se parezca y analizar lo que ocurrió en el invierno posterior a ese antiguo Octubre analizado, para de esta manera intentar obtener un patrón con el que determinar en un futuro, si al final existe alguna similitud entre uno y otro año; y si es cierto que la atmósfera, a pesar de ser un sistema caótico, tiene patrones que se repiten cíclicamente.